Un poco de la historia y cultura de Florianópolis

Sep12

Un poco de la historia y cultura de Florianópolis

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Entre 1748 e 1756 comenzaron a llegar  para Desterro (actual Florianópolis) los  azorianos. Fueron enviados para atender las necesidades políticas del rey de  Portugal, ocupando las tierras del sur disputadas con España, más allá de los problemas económicos que enfrentaban día a día.

El rey de Portugal donó lotes de tierras para los nuevos pobladores, formándose así pequeñas aldeas que más tarde se transformarían en villas y barrios: Trindade, Ribeirão, Lagoa, Ratones, Santo Antonio, Canasvieiras, Rio Vermelho, Rio Tavares y gradualmente otras aldeas surgieron.

Para protegerse de invasores europeos, los portugueses construían fuertes en algunas partes de la isla como el fuerte de Anhatomirim, Ponta Grossa, Sant’Ana, Ratones entre otros. (todos apropiados para visitas actualmente).

Los azorianos trajeron consigo sus aspectos culturales en la arquitectura luso-azoriana, en la cocina, en los hábitos y sobre todo en la diferente tonalidad del portugués de Portugal, donde aún se puede notar en el hablar del pueblo nativo de Florianopolis. Este conjunto de hábitos le dio al nativo de la isla el nombre de “MANEZINHO”, que sería en otras palabras la calidez y amabilidad que el pueblo poseía, la vida sencilla!

Los azorianos que desarrollaron las plantaciones en las tierras planas y en los morros. Construían sus canoas para la pesca artesanal con árboles nativos de la mata Atlántica. Las mujeres cuidaban del quintal de la casa, de las tareas del hogar, producían café y cuidaban a su familia.

Muchos hábitos azorianos permanecen hasta hoy: la fiesta del Divino Espíritu Santo, “renda de bilro”, “engenhos de farinha”, terno de reis”, “pão por Deus” que se realiza cada primero de noviembre donde los niños salen de puerta en puerta pidiendo golosinas, una especia de Halloween.

En conjunto, la contribución de los azorianos, portugueses, indígenas y negros, insertados en el espacio geográfico de Santa Catarina ayudaron a formar una diversidad étnica-cultural en la isla. Sin embargo, la esencia de las personas nativas de la isla poseen una carga importanta azoriana: “o manezinho”.

Los visitantes que llegan a pasar sus vacaciones y disfrutar de las lindas playas de la isla podrán notar la lengua portuguesa con un acento diferente al resto del país. Esta forma de hablar se expande por casi todo el litoral de Santa Catarina, pero si usted viene a disfrutar de Florianópolis con certeza tendrá el privilegio de este contacto, “o manezinho”!

 

Salvador Coelho